Resumen de noticias importantes del mercado asegurador argentino.

Energías Renovables

Según datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), en el año 2022 las energías renovables representarán el 30% de la generación eléctrica en todo el planeta.🌍

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ART: ¿$8 millones por un meñique golpeado?

La Corte Suprema de Justicia puso un freno a un nuevo absurdo pericial. La CNAT, había determinado un 26.4% de incapacidad y $8.016.552 aproximadamente (capital e intereses) de indemnización

Nuevamente, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) revocó,  en el día de ayer, una sentencia de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (CNAT). En este caso la Sala I había condenado a la empleadora y a la ART, de manera solidaria, por un accidente laboral, causado por el golpe sufrido en el dedo meñique de un trabajador, a pagar por daño moral y material  la suma actualizada de algo más de 8 millones de pesos. De esta manera, el máximo tribunal vuelve a poner un freno a las sentencias arbitrarias emanadas de algunas salas de la CNAT y a encender una señal de advertencia al resto de los peritos y tribunales del país, fijando jurisprudencia acerca de la correcta medición de los daños y de la utilización eficiente del Baremo (Tabla de medición de incapacidades). El caso en cuestión “CANNAO, Néstor Fabián c/ Congeladores Patagónicos S.A. y otro s/ Accidente – Acción Civil”, fue iniciado a partir de un siniestro ocurrido en un buque pesquero en octubre de 2012, cuando el trabajador golpeó su dedo meñique contra un cajón de langostinos congelados. Las apelaciones de la empresa y de la ART llevaron el reclamo hasta la CSJN, tribunal que se expidió en el día de ayer.  Con 3 votos a favor de los magistrados Carlos Rosenkrantz, Elena Highton y Juan Carlos Maqueda-con su propio voto) y 1 por art. 280 Horacio Rosatti –  la CSJN revocó la sentencia de la Sala I CNAT. La citada Sala había considerado civilmente responsable a la empresa y a la ART condenando solidariamente al empleador (art. 1113 del anterior Código Civil) y a Provincia ART (art. 1074 del mismo) a reparación integral. El monto de condena fue fijado en $1.8 millones por daño material más  $400 mil por daño moral, cifras que actualizadas superaban los 8 millones de pesos. Fundamentos. La Corte revocó la sentencia y realizó diferentes consideraciones al respecto: Apuntó a la arbitrariedad de la pericia que había estimado 26,44% de incapacidad consistente en 14% por disminución de movilidad, 10% por reacción vivencial anormal neurótica y 2,44% por factores de ponderación, mientras que la tabla de evaluación de incapacidades del Decreto Nº 659/96 prevé un 5% por la amputación del dedo mencionado. Es decir, por la lesión más grave. Por lo tanto, consideró que frente a esta pauta normativa el grado de incapacidad fijado por la perita se presenta prima facie irrazonable y desmesurado. En relación a la pericia remarcó, también, que se habían cuantificado los rubros sin indicarse cálculo alguno que sustentase la condena. Y que se había admitido un porcentaje de incapacidad determinado por la perito médica quien no había dado respuesta a las serias objeciones planteadas a sus consideraciones y conclusiones. Cabe resaltar que en referencia a la cuantificación de los daños, en su voto, el Dr. Maqueda señaló que si bien el reclamo no se había articulado por la vía especial de la Ley 24.557 (Ley de Riesgos del Trabajo) no puede desconocerse el valor que, como pauta de ponderación objetiva, tienen los indicadores y baremos contenidos en el referido decreto (refiere al Dec. 659/96). Los ejemplos de disparates y arbitrariedades periciales son numerosos. A los difundidos en la comunicación que enviáramos la semana pasada (*) podríamos agregar unas constantes que se vienen detectando: 31% de incapacidad por esguinces curados; 34% por algias; 28.7% por fracturas curadas; 32,2% por cortes; 32% por traumatismos subsanados, todos ellos abultados con un alto porcentaje de daño psicológico. En el promedio se releva un alejamiento de 17.5% de los parámetros del Baremo. Lo cual genera un importante sobrecosto, no incluido en la prima que las empresas paga y que torna infinanciable el sistema. Desde la UART entiuenden que este tipo de cuestiones vuelve a poner la clara necesidad y urgencia en la conformación de los Cuerpos Médicos Periciales o Cuerpos Médicos Forenses en el ámbito de la Justicia, tal como determina la Reforma a Ley de Riesgos del Trabajo, Ley 27.348 aprobada en febrero de 2017. Tales Cuerpos deben ser integrados por peritos expertos en la materia, elegidos por concurso, que cobren honorarios por acto médico y no a porcentaje del daño que ellos mismos determinan y que apliquen el baremo en sus determinaciones. La puesta en marcha de los mismos está en cabeza de las máximas autoridades Judiciales de las provincias que adhirieron a la Ley y de la CSJN en CABA. Confiamos en que esta inadmisible demora que genera enormes sobrecostos a toda la economía pueda ser subsanada a la mayor brevedad.

Fuente: http://www.buenafuente.com

Ocho de cada 10 Insurtech en el mundo fracasan

Las inversiones en insurtech crecieron, a una tasa anual de crecimiento compuesta, de 36.5% entre el 2014 y el 2017, mientras que la actividad de las ofertas aumentó 29% en el mismo periodo.

Gonzalo Geijo, director de Ventas de Charles Taylor InsureTech, informó que a nivel mundial, ocho de cada 10 empresas insurtech fracasan debido a diferentes factores, en donde destaca la falta de capitalización. En entrevista, el directivo explicó que el sector ha evolucionado, dado que en años anteriores pocos grupos tenían interés por las insurtech, por lo cual, difícilmente obtenían capital y muy pocas de ellas prosperaban. “Hay mucho más apetito y ganas de grupos de empresas para apoyar estas iniciativas y darles el capital que necesitan para prosperar. Hace muchos años era difícil encontrar esto, por lo que se limitaba la cantidad de insurtech que podían tener éxito”, agregó. Explicó que hoy en día incluso las aseguradoras hacen sus propias incubadoras para lanzar alguna insurtech o bien, buscan a empresas insurtech para probar sus beneficios y ofrecer nuevos servicios. “Los que estamos dentro del ecosistema debemos apoyar a estas empresas a que puedan prosperar”, comentó. En los últimos años, las insurtech han empezado a ganar terreno en el sector asegurador. Éstas son startups que surgen para innovar el negocio tradicional del sector asegurador a través de la tecnología, su principal herramienta. De acuerdo con el World InsurTech Report 2018, realizado por la consultoría Capgemini, las inversiones en insurtech crecieron, a una tasa anual de crecimiento compuesta, de 36.5% entre el 2014 y el 2017, mientras que la actividad de las ofertas aumentó 29% en el mismo periodo. Respecto a la incursión de las grandes tecnológicas como Facebook, Apple, Google y Amazon al mercado asegurador, Gonzalo Geijo indicó que en América Latina este tema aún es muy nuevo, por lo que no se han visto grandes avances. “En la región, 90% del mercado está intermediado, es decir, las aseguradoras utilizan brókeres y agentes de seguros para acomodar sus productos, por lo que va a pasar tiempo para ver el impacto de estas empresas (big techs)”. Transformación del modeloGonzalo Geijo refirió que las aseguradoras no sólo deben empezar a implementar más tecnología, sino hacer una transformación completa del modelo de su negocio para poder destacar en el futuro. Explicó que ahora las compañías de seguros no sólo se deben limitar a ofrecer sus productos vía digital, sino también reconfigurar éstos y ofrecer una nueva variedad de coberturas, apoyadas en la tecnología, de acuerdo con las necesidades de los clientes. Entre las coberturas relevantes, agregó, se encuentran los seguros por kilómetro, el cual le cobra al usuario dependiendo los kilómetros que recorra con su automóvil; las coberturas de salud apoyadas en dispositivos inteligentes para medir ritmos cardiacos, horas de ejercicio y dar recordatorios de chequeos; así como seguros hechos a la medida del cliente. “Una primera etapa es la venta digital, ofertar y llegar a los clientes de manera sencilla, pero la segunda parte es desarrollar productos atractivos y útiles para los nuevos usuarios, con el apoyo de la tecnología”, precisó. El World Insurance Report 2019, de Capgemini, reveló que 55% de los clientes consultados está dispuesto a pagar dinero extra por servicios de prevención de riesgos, mientras que 37% está dispuesto a compartir datos complementarios a los que ya dieron. “Los clientes están listos para colaborar más con sus aseguradoras para ganar productos personalizados y flexibles, es decir, ofertas y servicios con valor añadido”, indicó.

Fuente: El Economista (México)

Cinco beneficios de contratar un seguro de vida

Este tipo de seguros no son obligatorios, pero siempre pueden suponer un alivio para aquellos que los contraten.

Un seguro de vida puede resultar una buena herramienta para añadir tranquilidad a nuestra vida cotidiana. Este tipo de seguros no son obligatorios, pero siempre pueden suponer un alivio para aquellos que los contraten, e incluso una ayuda importante ante cualquier imprevisto. Contar con un seguro de vida que mantenga protegidos a los nuestros ante nuestro fallecimiento, o a nosotros mismos si tenemos algún accidente grave que nos provoque invalidez o el diagnóstico de alguna enfermedad grave, en el caso de algunos seguros, puede marcar la diferencia en un futuro. Lo más recomendable es contratar un seguro de vida adecuado a nosotros y nuestro presupuesto, pero sobre todo a nuestro estilo de vida y expectativas de futuro. • Existen seguros de vida económicos que pueden adaptarse a cada tipo de economía. Un seguro más barato siempre va a cubrir un menor número de supuestos, pero aun así podemos encontrar seguros de vida que se ajusten a nuestro presupuesto y continúen ofreciendo unas coberturas interesantes. De todas formas, también puede resultar interesante saber que cuanto más joven sea el asegurado, mejores condiciones a un menor precio podrá obtener. • Algunos seguros cubren más allá del fallecimiento. Si contratamos un tipo de seguro de vida de mayor cobertura, podremos beneficiarnos de él en caso de sufrir algún accidente o enfermedad. Estos seguros se comprometen a cubrir económicamente al asegurado en caso de que quedemos con invalidez absoluta o permanente o se nos diagnostique alguna enfermedad grave. Dado que estas dos situaciones nos impedirían continuar con nuestro trabajo, asegurar un tipo de ingreso extra siempre va a aportar tranquilidad y sustento para nosotros y los nuestros. • Son una buena forma de asegurar el futuro de los hijos. Cuando uno de los progenitores falta en la familia, los ingresos económicos de ésta pueden descender mucho, sobre todo si los nuestros son los principales. En caso de fallecimiento, que nuestros hijos puedan seguir teniendo una ayuda económica que garantice sus estudios y futuro es una de las garantías más importantes con las que podemos contar. • Las personas dependientes que estén a nuestro cargo también pueden beneficiarse de ellos. Si vivimos con un familiar dependiente de nosotros, contratando un seguro de vida estaremos garantizando también su seguridad y bienestar en el caso de que nosotros faltemos. Es muy probable que un solo sueldo, por ejemplo el de nuestra pareja, no sea suficiente para mantener el nivel de vida al que la familia está acostumbrada, y con un seguro evitaremos que les falte de nada. • Suponen una garantía a la hora de acabar con deudas pendientes. Es posible que tras nuestro fallecimiento o imposibilidad para continuar trabajando aún no hayamos acabado de saldar todas nuestras deudas. Continuar recibiendo ingresos por parte de la aseguradora permitirá a nuestros familiares destinar el dinero a este tipo de pagos y olvidarse de ellos definitivamente. De esta forma, podrán destinar sus propios sueldos de forma íntegra al bienestar de la familia, sin que exista la posibilidad de que pagos como la hipoteca terminen por asfixiarlos. Para cualquiera que tenga una familia que dependa al menos en un pequeño porcentaje de sus ingresos, y por tanto, de su trabajo, contratar un seguro de vida puede suponer una forma de estar tranquilo ante el futuro de su familia en caso de fallecimiento o pérdida de la capacidad de trabajar por un accidente o enfermedad. Nuestra vida y la de los nuestros vale mucho como para dejarla completamente al azar.